Conexión… conexión…

Hace décadas comprobé lo frágil que era la vida, los giros que podía proporcionar a nuestra fingida estabilidad, y a día de hoy, éste septuagenario opina que la vida nos zarandea cuando creemos que más controlamos la situación, cuando nuestros planes parecen fijados a la piel no están más que sujetos con chinchetas a un frágil mural, temiéndose caer con la suave brisa del cambio.
Unas de las cualidades más importantes es el poder de adaptación al medio del ser humano, nuestra dimensión y realidad cambia en tan solo un parpadeo, por ello, es necesario el hacer lo oportuno para no caer por el fino hilo de la vida.
Muchas son las conversaciones que he mantenido, pocas las que han llegado a un punto interesante, por ello son tan relevantes, por su poca frecuencia. Añoro las largas conversaciones que podía tener con un desconocido al conectar, en la que nunca faltaba tema ni ganas de seguir compartiendo vivencias, experiencias, opiniones, puntos de vista… Echo de menos la conexión de dos almas, la que sentí con mi difunta mujer, o la que he mantenido a lo largo de los años con mi hermano, el cual se distanció hace unos meses por un problema familiar, el cual acepto y respeto.
Ojala volviese a aquellos años en los que la melodía de un piano me transportaba a un mundo idílico y de fantasía, hoy en día imposible dado mi basto (y minúsculo) conocimiento del mundo, ya no puedo soñar, ya no puedo desear, no tengo deseos que quiera cumplir, la vida es azar y la esperanza entorpece nuestra percepción del ritmo autónomo que lleva nuestra existencia, es un tren que no podemos parar por mucho que deseemos que finalice en una parada concreta.
Hace décadas me di cuenta de la soledad que cada ser humano porta, soledad que intentamos menguar y compartir buscando conexión con otros.
Conexión… conexión…

łα ¢ıтα

{A 30 minutos de la hora de la cita}

 

[…]Y he vuelto a quedar para verlo, la excusa ha sido tapear y una cerveza (ni siquiera me gusta la cerveza). Tengo muchas ganas, estoy un poco nervioso, la verdad. Me he afeitado y me he echado cremita para que mi piel luzca suave como el culito de un bebé. […] Sí, me he engominado el pelo con la gomina “efecto cemento”, no va a haber vendaval que mueva mi tupé del sitio. […]En Plaza Gonzo hemos quedado. Allí se tapea bastante bien, calidad-precio asegurada. […] No lo sé, la última vez estuvo muy simpático, creo que le gusté, pero no lo sé con certeza. Hubo miradas, algún que otro gesto cariñoso y muchas risas. Hablamos durante horas sin agotarse los temas de conversación. Y no te hablo te temas recurrentes ni filosóficos, sino toda clase de temas, iban surgiendo entre conversaciones, hilándose unos con otros. Y yo devoraba sus palabras deseando conocer más de él. Tendrías que ver sus ojos, tan azules… […]Sí, ya sé que los ojos azules son mi debilidad, pero estos vienen acompañados por una sonrisa inolvidable y una conversación inteligente y divertida. […]Menos que yo. […]Demasiados como para decírtelo. […] Nueve ¿vale? Y no me digas nada, ya sé lo que piensas. […]Te odio. Lo sabes ¿verdad? […]Te dejo, termino de vestirme y bajo corriendo.

 

 

 

{10 minutos después de la hora de la cita}

 

Kreo k ma djao tirao,tia.K dpre.”

Anda ya,sa rtrasao,stara al yegar”.

Cmo m dje tirao m mueroooo!!!”

 

 

 

{2 horas y cuarto después de la hora de la cita}

 

-Está en el baño. No me ha dejado pagar nada, cuando regrese nos vamos a algún pub de copazos. […]Genial, todo está yendo sobre ruedas, si todo sigue así, le robo un beso.[…]¡Anda, anda, antigua! Te dejo que vuelve. Un besote.

 

 

 

{4 horas y pico después dela hora de la cita}

 

La ultima vez k kdo con ste pringao”

Kapasao?”

S gilipoyas”

Ta exo la cobra?”

No l intereso.Pos cualquiera lo diría!!!!”

Bueno,no t preocups.tos los tios son iguales.Kdamos mañana?”

Vale,mapetec dsconctar d to.”

Cine?”

Pub,a ver si ligo xDD”

¡¡TÍO!!”

нιρσ¢яєѕíα y ρσмρσѕαѕ

-Rayándose el DVD de mis sueños amanecí entre sábanas liada, nunca supe con certeza si de una quimera se trataba o sólo la puta realidad que amanecía brillante como lucero por mi ventana escarchada.

Inmóvil ante mis sentimientos, maniatada cual Houdini con tela superflua y humedecida por la transpiración de mi muerta piel me encontraba cuando mis ojos fijaron sus pupilas engrandecidas en las plumas negras del enorme cuervo en el que había sido transformado mi cuarto.

Liberándome de las cadenas de mis sueños, salí de la cárcel de mi cama desatando un hedor camuflado entre cuerdas invisibles.

Caminé hiriendo mis pies con cuchillos afilados haciéndome perder el equilibro de mi inestable vida, apoyándome en fortaleza que da la madera de la antigüedad hasta el manantial de vida que purificara mi alma inmortal.

Ya bajo las lágrimas de mi diosa venerada, la inocencia se perturbó y mi boca abrió sus puertas para un suspiro orgásmico enviar al cosmos…-

-¿Qué coño me has contado, tía? A mí en cristiano, niña, que no me he enterado ni papa.

-Joder, macho, es que estás apollardada. Tuve una pesadilla y me desperté porque me caí de la cama enredada entre las sabanas, cuando me las quité de encima descubrí que olía un pestazo a sudor que lo flipas, killa, así que fui como pude, y medio dormida, al jodido cuarto de baño a darme una ducha con el suelo tan frío como estaba, y no veas que maravilla con el agua fresquita, ni un orgasmo, cojones.

-Buf, si te contara lo que me pasó anoche a mí…

-Cuenta, pajarraca, cuenta.

-Verás, de soslayo, pude alcanzar a ver la luna tras mi ventanal segundos antes de que el vibrador de las cadenas de esta sociedad hiciera su aparición en escena, lo alcancé en mi lecho de descanso y adiviné a Hermes haciendo su función de mensajero, la eterna agonía de un llamamiento se hizo presente cuando leí el mensaje ofrecido por la luna…

Espero haber podido infundír en este relato mi crítica del reflejo de la sociedad, vista a través de mis ojos… [no tengo más comentarios que hacer ;)]

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